En Tribunales de San Francisco
comenzaron las audiencias del juicio por el crimen de Aralí Vivas, la niña de 8
años de Brinkmann que fue abusada, asesinada y para ocultar el crimen
prendieron fuego la casa.
El debate judicial se lleva a
cabo con jurados populares y a puertas cerradas por ser un caso de instancia
privada.
Son tres los imputados por el
caso: la madre de la niña, Rocío Milagros Rauch; quien era su pareja, Matías
Ezequiel Simeone, y un amigo de éste, Cristian Hernán Varela. Todos se encuentran detenidos en Córdoba capital.
Programa especial
Este martes desde las 18.30 en
Décifit Cero (Va por el canal de stream de @3564tvstream) habrá un programa
especial con las claves del caso, la palabra de los familiares de la niña y de
los abogados. Además la participación del periodista Fabián Amarante, desde Brinkmann.
Camino a la perpetua
Según la investigación, que
finalizó el año pasado el fiscal de Instrucción de Morteros, Francisco Payges,
las imputaciones están vinculadas a los delitos de abuso sexual con acceso
carnal agravado por el vínculo; por ser cometido contra un menor de 18 años
aprovechando la situación de convivencia preexistente; por ser cometido por dos
o más personas, reiterado, junto al delito de homicidio calificado por el
vínculo; también por mediar violencia de género y criminis causa. A Simeone se
le atribuye además la comisión del delito de incendio.
Si la Cámara del Crimen comparte
los argumentos del fiscal, estos delitos tienen una pena de prisión perpetua.